Shri Yogi Hari es un Maestro de Hatha, Raja y Nada Yoga. El es muy conocido y respetado en todo el mundo como profesor competente e inspirador. Yogi Hari viene del linaje Sivananda. Cuando conoció a sus Gurús Swami Vishnu-Devananda y su maestro en música Swami Nada-Brahmananda en 1975, Yogi Hari se retiró de la vida mundana y pasó siete años en el Ashram Sivananda en donde se sumergió completamente en Yoga Sadhana. Cómo llegué al Yoga
Al igual que muchas personas yo llegué al Yoga por razones de salud.
Yo nací en la Guayana adentro de una familia Hindú tradicional. Solíamos comenzar cada día con ofre-cimientos y oraciones pero no sabíamos nada de “Hatha Yoga”. Vivíamos una vida sencilla, sin radio, ni te-levision, sin teléfono, sin juguetes... en fin, sin distracciones que disrrumpen la mente. Sin embargo esta vida sencilla nos dio muchas oportunidades para desarrollar nuestras aptitudes y creatividad. Comíamos comida fresca y no refinada, y comíamos con moderación. Poco después, cuando comencé a trabajar para compañías privadas como inspector de suelos en las Bahamas, obligaciones sociales y condiciones de trabajo me llevaron lejos de mi país y mis tradiciones.
Como cualquier otro joven que viene de un país pobre, fui atraído y fascinado por la seductiva vida de occidente. Pensé que esta gente a mi alrededor, siendo tan exitosos y teniendo tanto dinero debían saber lo que estaban haciendo. “Si ellos lo hacen debe ser bueno!”- pensé. Fue así como comencé la dieta occidental. Muy pronto mi cuerpo reaccionó violentamente, en forma de catarros y congestión respiratoria. Los doctores me dieron antibióticos, los cuales sólo enmascararon los síntomas temporalmente para poco después erupcionar de forma más violenta. La manera que el doctor trató esta condición fue en darme más y más antibióticos en forma de inyecciones de penicilina. Recuerdo que en una ocasión el doctor estaba dudoso en recetarme más infecciones de penicilina, pero me dio toda una caja de antibióticos en tabletas diciendo: “Tome todos cuanto quiera!” Debido a mis problemas de salud yo estaba siempre en medicamentos. La enfermedad y los medicamentos acabaron con mi energía. Solía rezar para que el día se acabara.Mi esposa, quien era una enfermera en un hospital naturopata, continuamente trataba de darme remedios naturales, pero yo seguía negándome. Como podía ella saber más que estos doctores que habían estudiado por tanto tiempo? Esto era lo que mi mente había establecido, bajo condicionamiento occidental.
Un fin de semana yo me sentí terriblemente mal y tenia que ir al trabajo el Lunes. Fue ahí cuando decidí tomar el consejo de mi esposa, que incluía remedios naturales como enemas, ayuno, té de hierbas y compresas calientes y frías. Para el lunes mis síntomas habían desaparecido y fui capaz de ir a trabajar. Unas semanas después le informé a mi doctor que ya no iba a necesitar sus servicios. Cuando le dije como los remedios naturales me habían ayudado a recuperar mi salud, se tiró una carcajada. El estaba convencido que no iba a pasar mucho tiempo y me volvería a ver. Eso fue hace treinta y siete años. Desde entonces no he tomado ni siquiera una aspirina!
Mi esposa también me dio un libro llamado “Yoga y Salud” por Yesudian. Este era el comienzo de mi gran aventura en el camino del Yoga! Muy pronto después de comenzar a practicar mi cuerpo recuperó su fuerza y se regeneró. De una forma espontánea yo entraba en todo tipo de posiciones de Yoga que no estaban en el libro. Pensé que las estaba inventando, pero después descubrí que eran clásicas. Esto continuó por varios años.Para entonces, habiendo probado y comprobado las limitaciones de este mundo de dinero y poder, a la edad de treinta años, en 1975, renuncié a mi trabajo bien pagado y me retiré de la vida mundana entrando al Ashram de Shivanada con mi familia. Mi esposa me dio su completo apoyo. De hecho ella es quien me inspiró en este camino. Para ese entonces ya teníamos nuestros cuatro hijos. El más pequeño tenia dos años.
Nos quedamos en la Organización Shivananda por siete años, viviendo de mis ahorros. Allí me sumergí en sadhana las 24 horas del día. Solía hacer posturas y pranayama por cinco horas al día, comenzando y acabando cada día con meditación. También practicaba Nada Yoga, estudiaba las Escrituras y dedicaba parte de mi día a “seva”, servicio desinteresado a mi Guru y a la comunidad del Ashram.Después de estos siete años de intenso “Sadhana”, por la educación de mis hijos, y también para probar la validez de los principios yógicos fuera del área protegida de un Ashram, decidimos establecernos en Florida donde comencé a enseñar Sampoorna Yoga.
Sampoorna Yoga es el fruto de mis muchos años de experiencia como buscador y profesor en los campos de Karma, Raja, Jnana, Bhakti, Nada ana Hatha Yoga1. Siguiendo las recomendaciones de Swami Shivananda2, he integrado en mi vida y mi práctica todas estas herramientas, las cuales fueron dadas a nosotros por los antiguos Sabios. Sin embargo, como profesor puedo ver que este conocimiento antiguo no es siempre accesible, especialmente para Occidentales que carecen de una buena fundación para apropiado entendimiento. Realicé la necesidad de un libro que presentara, de una forma accesible, los aspectos filosóficos del Yoga, y las diferentes herramientas que tenemos a nuestra disponibilidad. A manera de ayudarte a poner las enseñanzas en práctica, he incluido ciertas sugerencias de aplicaciones prácticas y reflexión personal, al igual que respuestas a preguntas frecuentemente hechas sobre aspectos filosóficos o situaciones cotidianas.La tendencia hoy en día es hacia la fragmentación, perderse en un detalle y perder visión del todo. Cuando esto se aplica al Yoga, esta tendencia resulta en un gran desperdicio. Este libro Sampoorna Yoga está diseñado para ayudarte a descubrir lo completo del Yoga y cómo usarlo de forma que puedas llegar a descubrir la Plenitud de tu Ser.
Extracto del libro: “Sampoorna Yoga, El Yoga de la Plenitud”. Por Shri Yogi Hari.